[...] Hola, encantado de nuevo de volver a escribir después de unos días de nervios y viajes y más viajes debidos a la absurda burocracia. Estoy estos días pensando mucho en mi futuro laboral y hago planes o intento hacerlos especialmente sobre la manera de crearme un curriculum que me asegure de alguna oportunidad cuando el entrevistador de turno haga la primera criba antes de citar a los elegidos para acribillarlos a preguntas. Es evidente que si buscas aspirar a algo “grande” tal y como están las cosas es necesario un título universitario (lo que no quita que se puede llegar a ganar grandes cantidades de dinero sin él, pero no voy por ahí). La universidad podía suponer un pasaporte a un buen futuro hace veinte o treinta años pero hoy en día licenciados los hay a patadas (los de derecho somos plaga, “como vale para todo”) y tener un título no es más que el mínimo imprescindible si quieres que tu curriculum no vaya a la papelera (joder, parezco un anuncio de CCC). [...]
[...] Hola, encantado de nuevo de volver a escribir después de unos días de nervios y viajes y más viajes debidos a la absurda burocracia. Estoy estos días pensando mucho en mi futuro laboral y hago planes o intento hacerlos especialmente sobre la manera de crearme un curriculum que me asegure de alguna oportunidad cuando el entrevistador de turno haga la primera criba antes de citar a los elegidos para acribillarlos a preguntas. Es evidente que si buscas aspirar a algo “grande” tal y como están las cosas es necesario un título universitario (lo que no quita que se puede llegar a ganar grandes cantidades de dinero sin él, pero no voy por ahí). La universidad podía suponer un pasaporte a un buen futuro hace veinte o treinta años pero hoy en día licenciados los hay a patadas (los de derecho somos plaga, “como vale para todo”) y tener un título no es más que el mínimo imprescindible si quieres que tu curriculum no vaya a la papelera (joder, parezco un anuncio de CCC). [...]