Inicio > Amigos, Geekismo, Personal, Universidad > Un día de suerte: asistencia al congreso Derecho-TICs.

Un día de suerte: asistencia al congreso Derecho-TICs.

(Alerta/Warning/Achtung: Peligro de bloguero con ganas de escribir y un día interesante -o eso piensa él- que contar en su blog. No nos responsabilizamos del rollazo que este ser pueda lanzarles a ustedes. Preparese una taza de cafe o similar y lea con calma. Evite leer este post mientras se conduce o realiza actividades peligrosas)

Hoy he tenido uno de esos días en los que dices: está claro que alguien me está echando una manita desde “allá arriba”.

Todo ha comenzado esta mañana, me he dormido (solo 10 minutos) y he tenido que correr como un poseso para coger el autobús que debía llevarme a la facultad. El autobús pasa a eso de las 8:10 (a lo que hay que sumar o restar la voluntad de los genitales del conductor). Ya estaba saliendo a las 8:05  y había cerrado la puerta que da a una pequeña terraza que tenemos cuando de repente se me ha caido la llave (de la verja de la entrada) entre unas macetas que pesan como cien quilos y están hasta arriba de tierra y polvo. Ahí me tienes en plan histérico abriendome paso entre las hojas a lo guía amazónico pero sin machete, vestido con camisa, engominado y cayéndoseme la cartera con los libros cuando encuentro la (lo tengo que decir) puta llave, me levanto sudado y triunfal y pasa ante mis morros el autobús. Mandibulas tensas, respiración entrecortada, tensión en la nuca. Miro el reloj: las 8:08 . Al conductor del autobús le habrán dado la baja por que los pitidos le deben de haber reventado los tímpanos.

El día no empezaba bien. Nada bien. Ando veinte minutos hasta otra parada de bus, cojo otro bus de otra línea, enlazo con el tranvia (que siempre acaba de pasar, no importa la hora) y llego a la facultad algo así como 40 minutos tarde (como a las 9:10) . ¿entrar en clase? mejor no, conozco al profesor y sé que no se caracteriza precisamente por su simpatía y su tolerancia a los impuntuales. Solución: tenemos libro, tenemos apuntes y hay una cafetería con más empleados que estudiantes dentro, un buen sitio para leer y tomarse un cafelito tranquilamente (¡y ahora sin humos!)

En la cafetería me encuentro con Tena, un compañero de clase, al poco aparece una amiga suya, los tres comenzamos a hablar de derecho (es k somoh mu intelestuales nosotros) y al poco sale el tema de el derecho y las nuevas tecnologías (con un servidor por medio era inevitable). Resulta que, casualidades de la vida, por motivos que no vienen al caso la amiga de Tena, Silvia, tiene acceso a un congreso de altísimo nivel sobre derecho y nuevas tecnologías que: a) no admite alumnos y b) aunque los admitiera nadie pocos podrían pagar su coste. Esta chica me ve tan interesado en el tema que (gracias, gracias y gracias, te debo una) me invita a que conozca a uno de los organizadores y me comenta que probablemente pueda asistir al congreso. En ese momento, de haber sido yanki, hubiese gritado un “oh my God” que se hubiese oido en todas las clases.

Decido ir al congreso, la clase a la que teniar que ir ya está perdida y la otra que tengo es una optativa de la que puedo conseguir los apuntes. No problem. Si me hubiese quedado una semana de vida hubiese ido igualmente. Clases hay muchas pero oportunidades como esta no solo podré ir esta vez o en el futuro cuando sea enormemente rico (o no).

El caso es que una vez allí me presentan a uno de los organizadores, un tipo joven y majo que se muestra en todo momento muy amable y cercano -lo cual es de agradecer en las condiciones en las que me encontraba- que me invita a pasar y a sentarme donde quiera. En ese momento a Silvia, que me había “colado”, se le tuerce la mañana y tiene que irse disparada por motivos de trabajo dejándome solo ante el peligro y sin ningún “igual” cerca.

Vamos a ver, llegados a este punto me gustaría transmitiros mi sensación:

Entro en la sala, solo. El lugar era algo así como una habitación rectangular diáfana de unos 70-80 m2 con cuadros enormes en tonos otoñales con grandes marcos de color oro viejo donde se veían paisajes ilocalizables, retratos de antiguos decanos -supongo- y orlas de derecho de cuando Franco era corneta. En medio de esta sala había una gran mesa (una de esas mesas en las que se deben de hacer los consejos de ministros, o las reuniones de las juntas de administración de las grandes empresas) con su aguita, su cartelito con el nombre de cada participante y su pila de libros en cada asiento. Alrededor, formando un circulo exterior a la mesa principal, una hilera de sillas plegables (buenas, no cutres) y sillones (con pinta de cómodos) para los asistentes no-ponentes. Un par de hombres y mujeres en trajes impecables charlaban dentro y fuera de la sala de cuanto hacía que no se veían y de como sigue la familia y todas esas cosas que se dicen cuando ves a alguien de año en año (no faltaba algún “¿como se llamaba aquel?” por lo bajini).

Yo, pensando que haría bien, me voy a sentar en el círculo exterior, en una silla plegable sabiendome un “colado” y pretendiendo no llamar la atención y mucho menos quitar un sillón de los buenos a algún tipo sesudo con grandes conocimientos y bastante más derecho que yo a estar allí. Como no podía ser de otro modo iba a pasar de todo menos desapercibido. Primero porque era el único que no llevaba traje ni iba arreglado como podían ir otros conferenciantes que no lo llevaban, lo cual, creedme llama la atención en un espacio tan reducido y entre gente que ya se conoce. Segundo por mi edad, era con seguridad el más joven de la sala y tercero, con mi proverbial sentido de la oportunidad me había ido a sentar justo detras de los asientos del decano de la facultad y del presidente del congreso (eres tonto, eres metepatas y nunca lo dejarás de ser) que para más gracia tenían que dar el consabido discurso de apertura, agradecimientos, etc, etc. La imagen era más o menos del decano (un hombre bastante corpulento, menos mal) hablando con un servidor medio metro por detrás, bastante más alto y asomando sin saber donde meterse -mi sentido del yo-no-debería-estar-aquí luchaba por sacarme de allí más sabiendo que varias personas ya me habían dirigido miradas un poco extrañadas al pasar por delante y, presumiblemente, no encajarme dentro de lo que ellos esperaban ver por allí. Para redondear el mismo hombre que me había colado comienza a hacer fotos al decano y al presidente en las que -a no ser que el photoshop haga algo- salgo claramente, incluso en una mirando directamente a la cámara (con un par xD).

Y ahora sí, centrándome un poco en el congreso (e intentando abreviar) lo cierto es que no podría haber pedido más: marketing en internet, publicidad en móviles, contratación online, banca electrónica, derechos de los consumidores, firma digital, administración electrónica y un inacabable etcétera que os ahorraré. Todos los debates con un nivel altísimo y reflexiones con mucho contenido a la altura de los expertos de universidades de muchos puntos de España (y alguno de latinoamerica). Cualquier resumen que hicera no haría justicia y quedaría muy cojo así que prefiero no meterme a ello. Además, en cuanto salga el libro de este congreso voy a comprarlo. Si su contenido es solo la mitad de bueno que las sesiones de hoy desde luego valdrá la pena cada página y seguramente los lectores de este blog verán como sube el nivel de los posts sobre derecho de internet (lo cual todo sea dicho no sería muy dificil).

Al margen y volviendo a lo personal, el día de hoy -junto con algunos mails que ultimamente estoy recibiendo donde no aparece ni una sola “eñe” (broma privada)- están haciendo que me re-re-replantee la especialización definitiva (llámalo masters, llámalo prácticas). Aunque siempre cabe algo mixto como D. Mercantil de las TICs o D. Civil de las TICs. Pero, en fin, ese será tema para otro post que por hoy, estareis de acuerdo, ya vale.

Nota: TICs = Tecnologías de la información y la comunicación.

  1. Aún no hay comentarios.
  1. No trackbacks yet.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: